Arte soy entre las artes
El espacio “Arte soy entre las artes” brinda un acercamiento al universo de los creadores que integran el proyecto del mismo nombre que auspicia la Sociedad Cultural “José Martí” como vía para divulgar el quehacer de las artes plásticas cubanas contemporáneas. También reseñará las exposiciones más significativas auspiciadas por nuestra institución.
Roberto Chile: Tras la imagen singular

Una exposición fotográfica titulada Afrodescendientes Guanabacoa-Cuba conformada por 40 fotografías blanco y negro de mediano formato del conocido creador cubano Roberto Chile fue inaugurada en la Fototeca de Cuba el 23 de septiembre. Le ofrecemos a los lectores las palabras al catálogo de dicha muestra escritas por el Dr. Eusebio Leal Spengler.
Por Eusebio Leal Spengler
Dedico estas líneas a Roberto Chile, amigo entrañable al que aprecio, más allá de su arte, por su sentido de la lealtad y el deber. Le conocí hace años en jornadas épicas, cuando con su cámara conservaba para la posteridad el perfil de Fidel, documentando el constante ejercer de su obra, consagrada a la redención de los pobres y oprimidos, a los que sufren y padecen por falta de justicia. De ahí que las fotos y documentales de Roberto muestren siempre al líder de la Revolución cubana arropado por la multitud, privilegiado por el amor de muchos, más allá de las fronteras de Cuba, suscitando el odio inextinguible de nuestros adversarios.
Pero el cronista ha ido más allá: ha exaltado los valores de los artistas y creadores cubanos. En la soledad de su laboratorio, Roberto ha sabido forjar una imagen singular, siempre digna y luminosa de Cuba. Es por ello que, en el año internacional que ha de consagrarse a los afrodescendientes, se percata –como ha afirmado con justeza Miguel Barnet– que se requieren siglos de reparación para esa parte de la Humanidad que sufrió la afrenta de la esclavitud. Se precisa delinear la frontera capaz de separar a los hombres buenos y generosos de aquellos egoístas y perversos que hicieron causa común con la más vil y execrable de todas las inequidades: la de someter a otros seres humanos, considerándolos inferiores, en nombre de la religión, del género o de la raza.
Para los cubanos, que hemos tenido el singular privilegio de contar con el pensamiento de José Martí como brújula en estos años de Revolución, cobran absoluta vigencia las ideas que le hicieron concebir una Patria con todos y para el bien de todos, en la que primen los conceptos de igualdad y fraternidad, rechazando cualquier forma de discriminación.
Al identificar a Cuba como una realidad forjada por caudales de sangre y esperanza, estas imágenes
transmiten esa esencia que asombró a Bolívar en su tránsito por el Caribe: la certeza de que constituimos una especie de pequeño género humano, que somos mezcla —«todo mezclado», diría Nicolás Guillén—, de ahí nuestra singularidad.
En este libro flotan la reflexión y la sonrisa, la sencillez de lo cotidiano, la búsqueda en el diario quehacer del sentido de la vida. De expresión autentica y convincente, sus imágenes conforman un universo de fe y espiritualidad, perceptibles para aquellos que, como Roberto Chile, son capaces de amar.
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Fuente: CUBARTE, 23-9-2011
URL: http://www.cubarte.cult.cu/periodico/opinion/20055/20055.html






