Arte soy entre las artes
El espacio “Arte soy entre las artes” brinda un acercamiento al universo de los creadores que integran el proyecto del mismo nombre que auspicia la Sociedad Cultural “José Martí” como vía para divulgar el quehacer de las artes plásticas cubanas contemporáneas.
Artista invitado: Andrés González González
Épica y estética: el oficio de escultor
Por Mauricio Núñez Rodríguez
Andrés González González es un incansable hacedor de imágenes. Aún no concluye la obra de gran formato en la que trabaja y ya tiene en proyecto la siguiente. Hace unos años, una pieza muy conocida por los cubanos, cambió las coordenadas de su creación: después de ser develada, la demanda de su quehacer se multiplicó ostensiblemente.
Como todo artista, vive entre retos y desafíos, va de grandes empresas a proyectos mayores que pueden parecer inalcanzables en principio, pero tesón, voluntad y paciencia van dibujando en cada martillazo lo imposible. Cada pieza es una prueba para sí mismo. Se evalúa y se mide en cada trazo que va naciendo en la piedra en bruto.
Cada encargo que le llega despierta en él la necesidad de crecerse, de empeñarse a fondo para lograr sintetizar la esencia de la personalidad política o histórica que debe traducir en arte y, sin llegar al mimetismo, en el caso de aquellos que poseen una iconografía amplia y conocida. La posibilidad de ser original y auténtico no le preocupa, pues ello se va logrando a partir de la asimilación de las distintas fuentes consultadas y los conceptos a expresar en cada caso.
Andrés, tus obras, mayoritariamente, son esculturas monumentales que están enclavadas en importantes sitios de la capital y recrean la imagen de figuras significativas de la vida nacional o, incluso, de otras latitudes. Es decir, son objetos que logran una socialización sustantiva: los transeúntes interactúan con ellas, forman parte de sus espacios cotidianos ¿Qué significa desde tu perspectiva de autor este radio de acción urbano que vas logrando?
Andrés: Mi obra poco a poco se fue enrumbando al verdadero sentido de mis sentimientos. Es así que estos guardan una estrecha relación con nuestra historia. Vista siempre como un fenómeno continuo al que debemos regresar una y otra vez para crecer de manera segura. Creo que sería irresponsable de mi parte enajenarme y no mostrar, por ejemplo, a un Eloy Alfaro ofreciendo su machete manabita y ecuatoriano a nuestra causa revolucionaria, de la misma manera que hoy nuestros médicos ayudan a ese pueblo hermano. Pienso que esos valores deben transmitirse a las presentes y futuras generaciones, para ello es importante tener en cuenta que un monumento se hace para ser apreciado desde cada una de las visuales. Es ahí donde el entorno no puede ser ajeno al monumento. Debe relacionarse que parezca que existió siempre esa armonía. Por esas razones, cada espacio escogido para este fin es un campo de combate para transmitir valores; es ahí donde está la importancia del habitad de mis monumentos.
La escultura martiana de la Tribuna Antimperialista es una de tus piezas que más difusión y variadas lecturas ha tenido, quizás por la imagen que representa, el lugar donde se halla, su expresión, la coyuntura social que la originó ¿Qué aportó a tu carrera creativa? ¿Cómo la valoras después del paso de varios años y conocer los múltiples horizontes de recepción generados?
Andrés: La escultura del Martí Antimperialista, emplazada frente a la Oficina de intereses de los Estados Unidos de Norte América, es una suerte poco común en lo que a obra de arte se refiere. Por lo general, una pieza de esta envergadura se realiza para recordar un hecho ya ocurrido. Esta fue concebida con amor, modelada con manos repletas de pasión revolucionaria e inaugurada con el corazón adolorido por el brutal secuestro de un niño que estaba siendo torturado psicológicamente en los Estados Unidos.
Para expresar con palabras salidas del fragor de la batalla, reproduzco un párrafo de la memoria descriptiva que redactara a la entrega del proyecto en aquel entonces. “Martí veía a los niños como la esperanza del mundo, y por eso, dedicó todas sus fuerzas, luchó con entereza y con ejemplo de entrega total a esta, la más hermosa y humana motivación de vivir. Es por eso, que hoy está más vigente que nunca ese ejemplo, pues el imperialismo no ha hecho otra cosa en la historia, que dañar esa esperanza, que someterla, que explotarla. Hoy, cuando nuestro pueblo se yergue para acusar al imperialismo y con él a esa manada de lobos y lobas que amamantara, por sobre toda esa masa humana, y resumiéndola, me imagino a Martí, protegiendo y transmitiendo ideas, cuidando con celo su más preciado tesoro, con una postura firme, enérgica y viril, acusando a ese imperio revuelto y brutal”.
Ya han pasado 10 años y como cualquier cubano digno me inclino ante el monumento a mi paso por el lugar, por toda la ternura protegida y la fortaleza espiritual, es decir, por lo que representa, pues en la expresión general de la obra está contenido, el sentido de su vida cuando escribió a pocas horas de su muerte en combate: ‘’Ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber –puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo- de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso.”
¿Cómo emprendes la investigación previa a la realización de los bocetos que originan la obra final ante cada encargo?
Andrés: Para emprender o pretender crear una obra de arte, es elemental saber qué sentimientos serán trasladados al espectador, para ello es importante tener en cuenta cada detalle, pues puede que en elementos aparentemente simples encontremos un poderoso medio para trasmitir una idea. Entonces, recae, al menos así lo siento, una inmensa responsabilidad sobre el creador. Cuando el prefecto de Pichincha de Quito, Ecuador me propuso erigir un monumento a nuestro José Martí en la Ciudad Mitad del Mundo, de inmediato pensé en la unidad o la integración latinoamericana y en el equilibrio del mundo: un sueño de nuestros próceres y que Martí defendió hasta su muerte; para tal empeño busqué en documentos, dialogué con amigos, pero hay algo casi sobrenatural que te conduce. En un recorrido por las raíces, visité asentamientos y templos de aquellas culturas indígenas; lugares repletos de sabiduría; fue en aquellas montañas donde me enteré del significado que daban los indios, al menos en ese lugar, a las tres piedras que tenían en las chozas para calentarse del frío intenso y cocinar sus alimentos. Ellos veían o simbolizaban en ellas a la familia. ‘’Intégrese en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas’’ -sentenció el maestro. Me apoderé de inmediato de aquel aparentemente ingenuo modo de adoración por la familia, para amplificarlo y ver en ellas a nuestra América, de tal manera surge unos meses después un monumento, un Martí que desde la misma mitad del mundo hace un llamado a la unidad.
Tus obras forman parte de la imagen de la ciudad, del rostro de la ciudad. Quizás no te lo hayas propuesto toda vez que no sabes cuál será el próximo encargo ni dónde será situado, pero esa presencia va creando un gusto, una estética urbana. De hecho, tus piezas se estudian en la asignatura de Arte cubano en la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana. Y es que pasan a formar parte de la vida de las personas, la gente las hace suyas (o no), se va creando un profundo sentido de pertenencia (o no) porque están integrando espacios vitales por donde se transita y se vive. Son observadas y evaluadas diariamente y ante las cuales no se puede ser indiferente ¿Eres conciente de ello?
Andrés: El verdadero rostro de la ciudad no puede ser creado por nadie en particular. Él o los que se propongan semejante empeño estarían enfermos de arrogancia y autosuficiencia. La ciudad se ha creado su propio rostro a través de las luchas, mitos, cultos, etc. Y creo que no se puede subestimar la sabiduría de nuestro pueblo. El artista como parte de la sociedad, debe perpetuar esa memoria que se respira y nos inspira, alejado de la banalidad, de la mediocridad y dando rienda suelta a todos los recursos de la creación, que son infinitos, como el espacio. Pensando de esta manera, trabajo cada día con la misma entrega del médico, el ingeniero o el albañil y trato de aportar a las presentes y futuras generaciones, valores que no debemos permitir sean desplazados por antivalores.
¿En qué proyecto trabajas actualmente? ¿Otras esculturas monumentales dedicadas a próceres cubanos o latinoamericanos? ¿Concentrarás tu labor profesional únicamente a la escultura épica?
Andrés: En estos momentos trabajo en la realización del monumento a la Defensa Civil que será ubicado en el Puesto de Mando Nacional de la Defensa Civil. Este monumento tendrá 5 metros de alto y será un canto a la solidaridad. Tengo listo el proyecto para un monumento al indio Guacaipuro, como ejemplo de resistencia ante el agresor. También estoy realizando un monumento a Vivian Richard, que es un deportista destacado de Antigua y Barbuda y será colocado en ese país. Mi obra en el extranjero ha sido muy bien acogida y como resultado del trabajo aquí, me han llegado solicitudes de presidentes y dirigentes importantes de algunos países. Ese creciente interés lo interpreto como estímulo al trabajo realizado hasta ahora.
Es que la escultura monumental me atrapa, puede que vea en ella la forma de sacar de adentro las cosas que quisiera decir, pero a la vez requiere de mucho esfuerzo, tanto físico como mental. Es así que pienso que la vida no alcanza para poder llevar a término todos los sueños, pero debo confesar que no concibo la vida sin esta labor que realizo.
Obras (selección):
- Monumento a José Martí en la Tribuna Antiimperialista.
- Monumento a Martí Integrador en La Ciudad Mitad del Mundo. Quito, Ecuador.
- Monumento a Raúl Díaz Argüelles y Gustavo Machín en Ciudad de La Habana.
- Monumento a Eduardo Bernabé Ordaz en el Hospital Psiquiátrico de La Habana.
- Monumento al Primer Ministro Histórico de Antigua y Barbuda en dicho país.
- Monumento al Primer Ministro Histórico de Sant Kitts y Nevis en dicho país.
- Monumento a Eloy Alfaro en la Avenida de los Presidentes Ciudad Habana.
- Monumento a Omar Torrijos en la Avenida de los Presidentes Ciudad Habana.
- Monumento a José Martí en la Sociedad Cultural José Martí en 17 y D Vedado Ciudad de La Habana.
- Monumento a Celia Sánchez Manduley en el Hospital Frank País.
- Monumento a José Martí en el municipio de Varadero.
- Monumento a Celia Sánchez Manduley en la Heladería Coppelia. Ciudad Habana.
- Monumento a los creadores del himno nacional de la República de Guatemala en parque que lleva ese nombre en Ciudad Habana.



