Arte soy entre las artes
Le proponemos una valoración crítica de la muestra Arte soy que se inaugura el miércoles 9 de noviembre en la Sala Villena de la UNEAC a la 4:00 pm. auspiciada por la Sociedad Cultural “José Martí”.
Homenaje a José Martí / Raúl Martínez
Por Teresita Gómez Acosta
“Arte soy entre las artes…” Quizás como un sortilegio, esta estrofa de los Versos Sencillos de José Martí se ha cumplido cual ninguna otra en el decursar del tiempo, al devenir icono recurrente de las artes visuales cubanas por más de un siglo. Su figura, su pensamiento tan intenso como su vida y su obra, han sido motivo permanente de inspiración para artistas de la más diversas generaciones que han retomado y reflejado de una y mil maneras esa esencia humanista suya legándonos a los cubanos de hoy lo que pudiéramos definir como la fisonomía moral de un hombre de todos los tiempos.
“Arte soy…”, muestra colectiva, dedicada a José Martí, pero también a Raúl Martínez (Premio Nacional de Artes Plásticas y una de las figuras más importantes en el Arte Cubano del siglo XX) recoge 27 obras de igual cantidad de artistas que conformarán un mural que alcanza las dimensiones de 1,50 por 3,60 metros.
Este proyecto ha sido patrocinado por la Sociedad Cultural “José Martí”, como parte de sus acciones relacionadas con la jornada por la Cultura Nacional y sus ejecutores son integrantes del grupo de ilustradores Nueva Gente, quienes se han constituido además en una cátedra martiana. Como pie forzado, los artistas se trazaron el trabajo de la figura de Martí desde primeros planos y a través del lenguaje del Pop o acercamientos a este estilo a través del uso de sus recursos expresivos. Y aunque pudiera parecer festinado, no es casual, ni mucho menos caprichoso, el resultado de este propósito. Más allá del homenaje a la figura de Raúl Martínez, presente en esta muestra con dos piezas, está también el hecho probado de que a partir de los iniciales años de la década del 60 del pasado siglo XX, la gráfica y la ilustración revolucionaria se apropiaron de la imagen y el pensamiento martiano, convirtiéndolos en parte integral de sus códigos visuales encontrando nuevas posibilidades expresivas en un contexto histórico y social diferente, que presupone y reclama a su vez propuestas estéticas y comunicativas diferentes.
Así pues, una vez más, las visiones del maestro se personalizan, la figura del Héroe Nacional se renueva y multiplica en poéticas que apuntan a un recio sentido de la identidad; y es que según el propio Martí, “El arte no ha de dar la apariencia de las cosas, sino su sentido”. Tal es la proposición de estas 27 obras. Desacralizado y humano, Martí, la más elevada personificación de los ideales, los valores y las urgencias de su nación y de su pueblo; paradigma incuestionable, no solo cubano, sino universal, late en cada una de ellas. En estas obras no solo se evidencia la búsqueda de novísimas soluciones formales y recursos expresivos, sino la refuncionalización de estos en aras de una profunda conceptualización.
Símbolo y presencia permanente, su figura y más aún su legado, forman parte de nuestra cotidianidad y se proyecta en el futuro con la inconmensurable vigencia del héroe, el poeta, el maestro, el Apóstol…el hombre, arraigado y trascendente, tan basto y múltiple como único en cada poética.



