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Entrevista al actor Denys Ramos

Por Mauricio Núñez Rodríguez

 

Denis Ramos joven actor cubanoUna versión del cuento El desertor, del escritor cubano Enrique Serpa fue estrenada recientemente en la Televisión cubana. Serpa integra la segunda generación republicana de creadores de la Isla y su obra literaria incluye, además, novela, poesía y crónica. Participó en la tertulia del Café Martí y fue miembro del Grupo Minorista.

El actor Denys Ramos protagoniza esta versión televisiva que por vez primera se lleva a la pantalla bajo la perspectiva del experimentado director Miguel Sosa. El diálogo sostenido con el actor minutos después del estreno se lo proponemos ahora a los lectores denuestro Sitio.

Denys, para un joven ¿qué significa encarnar para la Televisión Cubana un personaje del siglo XIX cuya acción se desarrolla en el contexto de la guerra de independencia a partir de la obra literaria de uno de los escritores más sobresalientes de una etapa en la historia de la literatura cubana?

Es una suerte actuar, ya sea en un personaje del siglo XIX o el que sea, pero esta obra ha tenido una peculiaridad para mí y es que nunca había encarnado un personaje de nuestras luchas independentistas, de ese momento histórico que tanto estudiamos en las escuelas y que muchas veces pensamos muy distante. Hay costumbres, formas de pensar y maneras de dirigirse a otras personas que con el tiempo se han transformado, pero en un campamento militar –que es el espacio en el que se desarrolla el cuento- hay otras formas de comportamientos y jerarquías militares que debemos conocer para enfrentarnos a personajes como estos.

Me siento muy afortunado porque desde niño admiré la figura de nuestros héroes, intelectuales, artistas y todos aquellos que tuvieron que ver de una forma u otra con el desarrollo histórico, político y cultural de nuestro país. Además, siempre pensé que es algo muy placentero para un actor encarnar un personaje que pudo haber existido o existió. También pude conocer un poco más de la obra literaria de Serpa y he quedado muy impresionado con su forma de escribir y de comunicar. Esa es una de las aristas que más me gusta de la actuación, es decir, el universo que aprendemos con cada trabajo que hacemos.

Denis RamosDenys Ramos quizás es más conocido por Shidarta, aquel personaje contemporáneo lleno de conflictos de la telenovela Aquí estamos, que hace poco más de un año se presentó en la televisión cubana. Ahora mismo, en los meses finales del 2011, cada fin de semana visita el medioevo a través de un clásico de Shakespeare (con el personaje Orsino de Noche de reyes)en una versión bien actual y desautomatizadora de Carlos Díaz. Pero con el Teniente Eduardo Solana en el cuento El desertor viaja al siglo XIX cubano. ¿Cómo preparaste este personaje? ¿Qué fuentes empleaste -además del guión- teniendo en cuenta que es una psicología lejana a tí en tiempo y espacio?

Francamente, eso implica estudio. Antes de saber que iba a trabajar en el cuento, Miguel Sosa me habla de ese próximo proyecto que estaba a punto de emprender y creo que de una forma inconsciente empecé a visualizar el personaje por lo enamorado que quedé a partir de la historia del cuento. Ya seleccionado para

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

el Teniente Eduardo Solana, lo primero fue escuchar mucho a Miguel, que además de ser el director, estaba muy claro de lo que quería. Luego, en los ensayos recibí mucha ayuda a través de los comentarios, estudios y fotos que nos brindó Eduardo Vázquez sobre las guerras de independencia y el modo de vida de nuestros mambises. Lo demás fue conocer sobre Enrique Serpa y del contexto en que escribe el cuento. Más tarde, buscar los conflictos del personaje y crearle la historia que no se ve y muchas otras cosas que me pasaría horas enumerándolas. Pero lo principal para mí es amar el personaje y buscando sus motivaciones lograr acercarlo lo más que pueda a un ser humano, que no se quede solamente en el papel en el que se escribió.   

Tu personaje es un mambí que prefiere brindar su vida antes que el enemigo (una columna del ejército español, en este caso) tenga la posibilidad de aniquilar completamente al resto de los combatientes por la superioridad numérica, en armamentos y en otras ventajas a su favor. Sin embargo, lo hace desde el silencio, anónimamente y con la seguridad de que su actuar será interpretado como traición por la mayoría, pero ello no le preocupa. El profundo sentido del cumplimiento del deber que tiene arraigado le hace superar esa frontera. Es un personaje que te obligó a varias transiciones dramáticas, pero sobre todo, profundas desde el punto de vista psicológico para lograr credibilidad toda vez que te desplazaste, desde las tropas mambisas hasta las enemigas, interactúas con ellos y logras convencerlos de tu plan de dirigirlos por otro camino distinto al que seguían los compatriotas ¿Cómo asumiste esta evolución interna del personaje?

Denis RamosEn los ensayos con Miguel estudiamos toda la evolución de los personajes, momento por momento, lo cual nos permitió que pudiésemos transitar en las grabaciones de un momento a otro sin problemas de asimilación de las circunstancias específicas de los que interactuábamos en cada escena. En varias ocasiones, Enrique Molina nos decía que era uno de los procesos donde mejor se había sentido, por el estudio minucioso que se hizo en el trabajo de mesa. De él también recibí mucha ayuda, como de Aramís Delgado y Eduardo Vázquez.     

La escena del fusilamiento a tu personaje por la columna española resuelta muy significativa desde el punto de vista psicológico y dramático. Es un momento difícil que a mi modo de ver lograste sortear con equilibrio  y contención ¿Cómo fue la preparación de esa escena, cómo la valoras después de verla en pantalla, cuánto esfuerzo desde diferentes aristas requirió?

He hablado de la seguridad de Miguel Sosa en escena. Esto le permite a uno como actor sentirse más seguro. Confieso que veía la escena de otro modo y quizás el sentimiento de miedo de este personaje al enfrentarse a un fusilamiento lo veía más aterrador de lo que escénicamente se puede mostrar. Por eso cuando terminé de grabar la escena -que además eran varios planos a distancias diferentes y luego terminó con el plano donde por fin me ponían los efectos de pirotecnia para que se vieran los disparos- no había notado las horas que llevó hacerla. Nunca había hecho una escena similar y en un momento determinado Miguel quería lograr en mí un estado emotivo determinado y al terminar las tomas -como siempre- me queda la inconformidad. Creo que puedo hacerlo mejor. Al verla en pantalla quedé satisfecho del trabajo de edición. Este nos puede realzar o enterrar y, en este caso, sucedió lo primero. Estoy muy contento con el resultado.

Si te explico todo el trabajo que pasamos los actores y creadores en general, desde el punto de vista material, te darías cuenta que ninguna escena se puede lograr satisfactoriamente sin el esfuerzo y concentración del director, los actores, el equipo técnico y todos los que de una forma u otra están implicados en el trabajo creativo. Y este fue un gran colectivo. Y como nos dicen desde que empezamos esta carrera: “Hay que actuar con las tres C: cuerpo, cabeza y corazón. Pero siempre, es una suerte actuar.

Dirección General: Lic Adelaida Ramos.

Redacción: Lic. Mauricio Núñez Rodriguez.

Diseño: Lic. Ernesto Gómez Vázquez.

Asesor: Leonardo Aguirre.