Le ofrecemos a continuación varios fragmentos de entrevistas, discursos o intervenciones en que el legado de José Martí brota en el pensamiento del máximo líder de la Revolución Cubana
1987
Un Partido para dirigir la Revolución
Séptima Conferencia de la Asociación Americana de Juristas. Ciudad de La Habana, 17 de septiembre
[...] Es una sociedad nueva, es un mundo nuevo en que hay mucho de experimento todavía y de ensayo; pero si hay una política correcta, si se sigue una política de principios, si la dirección del partido, si el partido no se aparta de las masas y el partido es el instrumento... Y no hay que tenerle temor al partido, porque el fundador de nuestra nacionalidad o, digamos, el gran forjador de nuestra independencia, que fue José Martí, lo primero que hizo fue organizar un partido —está en la tradición de Cuba—, el Partido Revolucionario Cubano; no organizó ni 15 ni 25 partidos, organizó uno. Antes que Lenin, Martí desarrolló el concepto de un partido para dirigir la revolución, donde unió a todos los sectores de la sociedad.
Ediciones OR, Especial, Departamento de Orientación Revolucionaria del C.C. del P.C.C., La Habana, febrero de 1987, pp. 10-11.
1983
Nuestra América
Séptima Conferencia Cumbre del Movimiento de Países No Alineados.
India, mayo
[...] El derecho de Argentina a ejercer su soberanía territorial sobre las Islas Malvinas, derecho que el Movimiento recogió desde su misma fundación, motivó la solidaridad de los países no alineados con el país agredido. Cuba, a pesar de las diferencias ideológicas y políticas que la distinguen del gobierno argentino, no vaciló en apoyar la justa demanda de ese noble pueblo. Podríamos informarle a los países miembros que los sucesos de las Malvinas constituyeron un momento relevante en el desarrollo de una conciencia latinoamericana, en la fundamentación de la unidad de aquella que Martí llamó “Nuestra América”, como contraposición a “la otra América”, como él denominara “al norte revuelto y brutal que nos desprecia”.
La Guerra Colonial del Atlántico sur ha constituido una lección imborrable para todos los latinoamericanos. Hizo evidente, como nunca antes, la verdadera cara del imperialismo de Estados Unidos, su desprecio por los intereses de América Latina.
[...] La creciente conciencia con que gobiernos y fuerzas políticas de la región se agrupan en defensa de sus intereses económicos comunes, la búsqueda de soluciones latinoamericanas para los problemas de la América Latina y la creciente tendencia entre los países de la región a incorporarse al Movimiento de Países No Alineados, saliendo de la órbita imperial que antes los retenía, constituyen una esperanza para los combates futuros y el mejor homenaje al libertador continental Simón Bolívar y al prócer cubano José Martí, cuyos bicentenario y 130 aniversario respectivos celebraremos en este 1983, como un gran recuerdo común de nuestras tierras.
Ediciones OR, enero-marzo, Departamento de Orientación Revolucionaria del C. C. Del P.C.C., La Habana, 1983, pp. 15-16
Unas palabras a modo de introducción
Prólogo a las Obras Completas de José Martí
en la Edición Crítica, La Habana, 1983
Nos parece digna de estímulo la útil y ambiciosa tarea que se ha propuesto, no obstante su breve existencia, el Centro de Estudios Martianos: la preparación de una rigurosa edición crítica de las Obras Completas de José Martí.
Este primer tomo, que ahora sale a la luz, permite apreciar la envergadura del esfuerzo iniciado. Lo hemos revisado y advertimos en él la minuciosidad con que se labora para que cada carta, cada artículo, cada obra literaria, cada documento, en fin, de Martí, no sólo se corresponda con escrupulosa exactitud a las fuentes originales, sino —y esto es lo principal—, para ofrecer a los lectores y estudiosos, mediante anotaciones, índices y otros medios, una información precisa de las diferentes personas, instituciones, lugares y acontecimientos mencionados por el Maestro en sus escritos.
De esta forma, la copiosa y valiosa obra de Martí queda plenamente insertada con la época y las circunstancias en que se realizó, cumpliéndose un requisito esencial del marxismo para la interpretación científica de la historia.
Lo más importante, a nuestro juicio, es que esta edición puede convertirse en un magnífico instrumento para conocer mejor y profundizar aún más en el pensamiento martiano. Este es un deber insoslayable. Si en nuestra Revolución se funden, como en un crisol de la historia, las ideas avanzadas y la obra patriótica de los forjadores de la Patria, con la doctrina y la obra universales de la clase obrera y el socialismo, ello quiere decir que no podrá haber verdadera formación ideológica y política del pueblo, verdadera conciencia comunista, sin el conocimiento de los admirables aportes de José Martí a la Revolución Cubana, a la liberación de América Latina frente al peligro imperialista y al pensamiento revolucionario de su tiempo.
Martí es y será guía eterno de nuestro pueblo. Su legado no caducará jamás. En la medida que avanzamos hacia el porvenir se agranda la fuerza inspiradora de su espíritu revolucionario, de sus sentimientos de solidaridad hacia los demás pueblos, de sus principios morales profundamente humanos y justicieros. Bien merece Martí y bien merece su pueblo que la Revolución agradecida, con esta edición crítica de las Obras completas del Maestro, levante un legítimo monumento a la proeza de su genio intelectual y revolucionario.
Fidel Castro Ruz
Martí José: Obras Completas, Edición Crítica (Introducción Fidel Castro Ruz), Centro de Estudios Martianos, La Habana, 1983, tomo I, pp. 7-8.



